{"id":23602,"date":"2025-08-28T01:15:59","date_gmt":"2025-08-28T01:15:59","guid":{"rendered":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/?p=23602"},"modified":"2025-08-28T01:15:59","modified_gmt":"2025-08-28T01:15:59","slug":"el-dia-que-althea-gibson-abrio-las-puertas-del-tenis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/?p=23602","title":{"rendered":"El d\u00eda que Althea Gibson abri\u00f3 las puertas del tenis"},"content":{"rendered":"<div><!-- Body --><\/p>\n<p>Un d\u00eda como hoy, hace 75 a\u00f1os, la joven tenista <b>Althea Gibson hizo historia:<\/b> venci\u00f3 a Barbara Knapp en un partido que signific\u00f3 la primera vez que una persona afroamericana (var\u00f3n o mujer) compet\u00eda en el US Open, entonces llamado U.S. National Championships.<\/p>\n<p>La mujer que se encargar\u00eda de romper las barreras raciales en el tenis estadounidense naci\u00f3 el 25 de agosto de 1927 en el Sur rural -Clarendon County, Carolina del Sur-, <b>hija de madre y padre que trabajaban como aparceros en una granja de algod\u00f3n. <\/b>El fuego que la har\u00eda brillar en el deporte, sin embargo, empez\u00f3 a encenderse una vez que se mud\u00f3 con su familia al barrio de Harlem al comienzo de la Gran Depresi\u00f3n, y empez\u00f3 a jugar a la paleta en las calles de Nueva York.<\/p>\n<p>La mirada del otro, siempre fundamental, tambi\u00e9n lo fue en la historia de Althea Gibson. Desde quienes vieron un potencial en ella y la llevaron a su primer <b>club de tenis en el Harlem para que diera sus primeros pasos<\/b> hasta Hubert Eaton y Robert Walton Johnson, dos figuras importantes de la comunidad del tenis afroamericano que la vieron jugar por primera vez en 1946 y decidieron respaldar su formaci\u00f3n deportiva y ayudarla a crecer.\u00a0\u201cFue en casa del Dr. Eaton, mientras terminaba la secundaria, donde recib\u00ed amor y \u00e1nimo. Y fue gracias a los esfuerzos y la ayuda del Dr. Johnson que pude viajar por todo Estados Unidos y adquirir la experiencia que tanto necesitaba\u201c, les agradecer\u00eda ella 11 a\u00f1os despu\u00e9s, el d\u00eda que conquist\u00f3 su primer t\u00edtulo de singles en Wimbledon, seg\u00fan recuerda un art\u00edculo de la USTA, el \u00f3rgano rector del deporte en ese pa\u00eds. Adem\u00e1s de trabajar junto a Althea en sus comienzos, Johnson <b>tambi\u00e9n gui\u00f3 en sus inicios al hist\u00f3rico Arthur Ashe.<\/b><\/p>\n<p><b>La segregaci\u00f3n racial que oprim\u00eda el aire estadounidense tambi\u00e9n llegaba al tenis<\/b>, lo que oblig\u00f3 a Althea Gibson a desarrollarse bajo el amparo de la American Tennis Association, la organizaci\u00f3n deportiva afroamericana m\u00e1s antigua del pa\u00eds, creada en 1916 despu\u00e9s que la United States National Lawn Tennis Association -actual USTA- prohibiera a los jugadores afroamericanos competir en torneos. La red, esa que literalmente la acompa\u00f1ar\u00eda durante toda su carrera en las canchas, fue tambi\u00e9n imprescindible desde su costado metaf\u00f3rico para su trayectoria deportiva: la humanidad que prevalec\u00eda en medio de aquella violenta hostilidad y tend\u00eda una mano. La misma Gibson reconocer\u00eda, a modo de balance biogr\u00e1fico, a quienes se fijaron en ella: <b>\u201cSiempre quise ser alguien. <\/b>Si lo logr\u00e9, fue mitad porque tuve la valent\u00eda de aguantar muchos castigos en el camino y mitad porque hubo mucha gente que se preocup\u00f3 lo suficiente como para ayudarme\u201c. <b>Una de quienes la ayud\u00f3 entonces fue la tenista estadounidense Alicia Marble, ex n\u00famero uno del mundo y cuatro veces campeona de lo que hoy conocemos como el US Open.<\/b><\/p>\n<p><b>\u201cSi el tenis es un deporte para damas y caballeros,  es hora de que actuemos un poco m\u00e1s como caballeros y menos como hip\u00f3critas<\/b>. Si algo queda en nombre de la deportividad, es hora de demostrar lo que significa para nosotros. Si Althea Gibson representa un desaf\u00edo para la actual generaci\u00f3n de jugadoras, solo es justo que afronten ese desaf\u00edo en las canchas\u201d, escribi\u00f3 Marble en una carta publicada el primero de julio de 1950 en la revista <i>American Lawn Tennis<\/i>, donde agreg\u00f3 tambi\u00e9n que, si a su compatriota no le dieran la oportunidad de competir, <b>\u201centonces habr\u00eda una marca imborrable en un deporte al que he dedicado la mayor parte de mi vida, y me sentir\u00eda amargamente avergonzada\u201d.<\/b><\/p>\n<p>La carta ayud\u00f3 a que su tenis, que estaba deslumbrando a todos en su pa\u00eds, llegara al torneo m\u00e1s importante de Estados Unidos. <b>Althea Gibson jug\u00f3 su primer partido del U.S. National Championships el 28 de agosto de 1950 en la cancha 14 del predio de Forest Hills, <\/b>en un encuentro que signific\u00f3 la primera vez de un tenista afroamericano en lo que hoy conocemos como US Open.<b> <\/b>El resultado fue una victoria sobre Barbara Knapp por doble 6-2. Al d\u00eda siguiente,<b> por la segunda ronda, le toc\u00f3 enfrentar a la campeona vigente, Louise Brough: <\/b>estuvo cerca de ganarle, pero las cr\u00f3nicas de aquel juego recuerdan que la lluvia oblig\u00f3 a suspender el partido y con la reanudaci\u00f3n finalmente fue derrota para Gibson. Fue el final de su participaci\u00f3n en aquel hist\u00f3rico torneo, donde dej\u00f3 su huella de pionera para siempre.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, volver\u00eda a hacer historia con su participaci\u00f3n en otro Major, Wimbledon, donde hasta entonces nunca hab\u00eda jugado un tenista afroamericano. Los t\u00edtulos llegar\u00edan en 1956, cuando <b>Gibson venci\u00f3 en la final a Angela Mortimer por 6-0 y 12-10 <\/b>para consagrarse campeona de Roland Garros, en lo que fue el primer t\u00edtulo de Grand Slam de la historia ganado por una persona afroamericana. Desde entonces, alcanz\u00f3 un protagonismo estelar: <b>jug\u00f3 19 finales de Majors y gan\u00f3 11 t\u00edtulos de Grand Slam<\/b>, incluyendo cuatro coronaciones en singles de Wimbledon y el US Open (en 1957 y 1958), cinco en dobles y una en dobles mixto, seg\u00fan registros del International Tennis Hall of Fame.<\/p>\n<p>Su reconocimiento internacional y sus logros deportivos, durante los tiempos de la \u00e9poca amateur del tenis, no redituaron para un horizonte pr\u00f3spero de su vida. La mujer que llev\u00f3 sobre sus hombros el peso de ser quien quebrara las barreras raciales de la disciplina se inclin\u00f3 por otros universos para sobrevivir, porque ni siquiera la Era Abierta le trajo oportunidades. \u00abCuando miraba a mi alrededor, ve\u00eda que las tenistas blancas, algunas de las cuales hab\u00eda derrotado en la cancha, aceptaban ofertas e invitaciones -escribi\u00f3 en su libro <i>So Much to Live For<\/i>-. <b>De repente, ca\u00ed en la cuenta de que mis triunfos no hab\u00edan destruido las barreras raciales de una vez por todas, como yo, quiz\u00e1s ingenuamente, esperaba. O si las destru\u00ed, se hab\u00edan erigido de nuevo tras de m\u00ed<\/b>\u00ab. Lanz\u00f3 un \u00e1lbum de jazz y actu\u00f3 en una pel\u00edcula de John Wayne, \u00abThe Horse Soldiers\u00bb. Tambi\u00e9n prob\u00f3 con el golf, all\u00ed donde se convirti\u00f3 en la primera afroamericana en la LPGA, la organizaci\u00f3n estadounidense que nuclea a las golfistas profesionales.<\/p>\n<p>A los 68 a\u00f1os, la miseria econ\u00f3mica arrincon\u00f3 a la pionera del Harlem y ella, desde un sencillo piso alquilado en Nueva Jersey, llam\u00f3 a Angela Buxton, con quien hab\u00eda ganado los t\u00edtulos de dobles en Wimbledon y Roland Garros en 1956.<b> <\/b>Era para despedirse. <b>\u00abNo ten\u00eda dinero para pagar el alquiler, la comida o los medicamentos <\/b>-record\u00f3 su compa\u00f1era en di\u00e1logo con la <i>BBC Sports<\/i>-. <b>No se encontraba bien y me dijo que se iba. Le pregunt\u00e9 ad\u00f3nde. Entonces me dijo que iba a suicidarse\u00bb.<\/b>\u00a0Buxton la ayud\u00f3 con dinero y escribi\u00f3 a una revista especializada, la <i>Tennis Week<\/i>, contando la situaci\u00f3n de su amiga, tras lo cual llegaron donaciones econ\u00f3micas que colaboraron con su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abQuiero que el p\u00fablico me recuerde como me conocieron: atl\u00e9tica, inteligente y saludable. Recu\u00e9rdenme fuerte, resistente, r\u00e1pida, \u00e1gil y tenaz\u00bb, dijo alguna vez Althea Gibson, <b>la pionera que abri\u00f3 puertas con su tenis hace 75 a\u00f1os<\/b> y muri\u00f3 el 28 de septiembre de 2003.<\/p>\n<p><!-- Live Blog Post --><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/852955-el-dia-que-althea-gibson-abrio-las-puertas-del-tenis\">source<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda como hoy, hace 75 a\u00f1os, la joven tenista Althea Gibson hizo historia: venci\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":23603,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-23602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deportes"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"thumbnail":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334-300x169.png",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"large":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",640,360,false],"1536x1536":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"2048x2048":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"newsium-slider-full":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"newsium-featured":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334.png",960,540,false],"newsium-medium":["https:\/\/fmamiga909.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wp-header-logo-334-720x475.png",720,475,true]},"author_info":{"display_name":"Fredy Giuliano","author_link":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/?author=3"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/?cat=21\" rel=\"category\">Deportes<\/a>","tag_info":"Deportes","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23602\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmamiga909.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}