Por supuesto que para River no es lo mismo tener que definir el torneo frente a Belgrano que contra cualquier otro rival. Su historia lo obliga sea cual fuere el adversario; ha ganado y perdido finales con equipos de mejor y peor pasado que el Pirata. Pero Belgrano representa la memoria del momento más sensible de casi 126 años del club.
Una pesadilla, de la que como un verdadero grande se levantó hasta enhebrar una seguidilla de títulos con el punto cúlmine en la epopeya de Madrid, pero que quedó ahí como una cicatriz indeleble.
Le agranda el mal recuerdo que los cordobeses tengan el mismo entrenador de aquel partido de Promoción hace 15 años, con el arquero de ese equipo integrado al cuerpo técnico y un jugador veterano que regresó al club a cumplir sus últimos sueños.
Fútbol contra fútbol, River no parecía desfavorecido de no tener que enfrentar a Argentinos, que venía un par de escalones por encima en el juego, aunque lo mismo le pasaba con Central y lo dejó legítimamente en el camino.
Y tampoco ayuda ir a definir el torneo en la casa del rival, que conoce el Kempes mucho más que los jugadores del Millo, hasta dónde hay desniveles en el piso, puntos de referencia, detalles. En su entorno, su ciudad, Belgrano dará cobijo y aliento a sus soldados en el máximo lance de su historial. Incluso cuando River tiene hinchas en todas partes y en las tribunas estarán 50-50.
Y aunque al Pirata le siente bien ese rol de verdugo de River (y le acarrea la multitudinaria simpatía de los de Boca), su oportunidad única también trasciende al rival: contra quien le tocase, sería el primer título en su palmarés.
A River, tras aquella catarata de trofeos, con dos años sin ninguno no le vendría mal recordar cómo eran las vueltas olímpicas. Y sacarse, en una final por una estrella, el karma del Pirata cordobés.





Más noticias
Olé te lleva a recorrer el campo de entrenamiento de la Selección en Kansas City
Gustavo Sáenz acompañó el inicio de la cuarta fecha del TC2000 en Salta
Cuti Romero dejó Argentina, no estará en la final de Belgrano y volvió a Londres para seguir su recuperación