junio 3, 2026

Fm Amiga – Hersilia

La radio que va con vos.

El uno por uno de los 26 jugadores de la selección de Colombia

Colombia llega a la Copa del Mundo con un equipo que mezcla experiencia y talento, pero también algunas dudas tras una clasificación irregular. Bajo la conducción de Néstor Lorenzo, el conjunto mantiene un 4-2-3-1 estructurado alrededor de James Rodríguez como eje creativo, acompañado por el desequilibrio de Luis Díaz en ataque. El combinado cafetero mostró momentos de alto nivel durante las Eliminatorias, con victorias importantes ante rivales de peso, aunque también atravesó lapsos de bajo nivel que generaron incertidumbre sobre su consistencia.

El funcionamiento ofensivo y la capacidad de sostener la presión serán determinantes en una zona competitiva. En el Grupo K enfrentará a Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistán, con el objetivo de avanzar y aspirar a su mejor actuación histórica. Con una base experimentada y figuras capaces de marcar diferencia, la Tricolor intentará hallar regularidad y plasmar su potencial en resultados.

La Fiebre Amarilla quiere superar los cuartos de final alcanzados en Brasil 2014, su mejor participación en el certamen de la FIFA. La Fiebre Amarilla quiere superar los cuartos de final alcanzados en Brasil 2014, su mejor participación en el certamen de la FIFA.

Este artículo de Olé forma parte de una alianza internacional coordinada por The Guardian, en la que medios deportivos de todo el mundo colaboran en conjunto para retratar a las diferentes selecciones del Mundial 2026.

Arqueros

Arquero | Vélez Sarsfield | 29. mar 1995

Si hay algo que le sobra a Montero, es la confianza. Cuando llegó a Vélez el año pasado, chapeó de entrada: «Soy un arquero al que es recontra jodido meterle un gol, esa es mi mejor virtud. Después todos tenemos altibajos». Probó suerte en el São Caetano de Brasil y en San Lorenzo, pero casi ni atajó. Recién cuando volvió a su país para jugar en Tolima se afianzó a lo grande. El club solo había ganado una liga en 63 años, pero con él en el arco ganaron dos en cuatro años, dando el batacazo de visitante contra Atlético Nacional y Millonarios. En la final del 2021 festejó abrazando de atrás al árbitro (que ni se inmutó) mientras se subía los pantalones cortos. Cuando el DT Alberto Gamero se fue a Millonarios, Montero le tiró: «Jefe, si quiere salir campeón allá, me va a tener que llevar». Lo llevó y levantaron tres copas.

Arquero | Atlético Nacional | 31 ago. 1988

Hoy es el suplente de Vargas después de haber sido el dueño absoluto del arco por casi una década. De purrete, cuando iba al súper con los viejos, los dejaba tirados en los pasillos para ir a buscar las pelotas de fútbol. Al principio no quería saber nada con atajar; tenía pinta de 9, le pegaba con las dos y tenía un olfato bárbaro. Pero un día, el arquero de la academia Alexis García faltó, Ospina levantó la mano y se calzó los guantes para siempre. A los 18 ya daba vueltas olímpicas como titular de Atlético Nacional. Su debut en la selección cayó del cielo cuando expulsaron al histórico Miguel Calero contra Uruguay y lo mandaron a la cancha. Con más de 125 batallas y 38 pirulos, llega a su tercer Mundial. En la vitrina tiene dos FA Cup con el Arsenal y una Copa Italia con el Napoli.

El histórico guardameta va por su tercera participación mundialista. El histórico guardameta va por su tercera participación mundialista.

Arquero | Atlas | 9 mar. 1989

El tipo sabe un par de cositas sobre romper maleficios pesados. En 2012 ayudó a Santa Fe (su primer club) a salir campeón de liga por primera vez desde 1975. Y en eso tuvo mucho que ver su suegra, Sandra Merino. La señora no cazaba un fútbol hasta que su hija Ángela se puso de novia con Vargas. Cristiana devota, Sandra le avisó a los dirigentes que el plantel estaba engualichado con brujería. Medio escépticos, la invitaron a ver al equipo y ella les lavó los pies a todos los jugadores. Después de eso, salían a la cancha descalzos antes de los partidos. Y funcionó. En México en 2021, ayudó al Atlas a ganar su primer título en 70 años. Un tipo de perfil recontra bajo ante las cámaras y con una paciencia de acero: recién agarró la titularidad indiscutida de la selección pasando los 30 años, cuando desplazó a Ospina.

Defensores

Defensor | Cruz Azul | 23 jun.1997

En las Eliminatorias solo jugó dos partidos (uno de titular) y los otros los miró comiendo banco. Sintió que tenía que romperse más el lomo para ganarse el pasaje a Norteamérica, así que se puso a entrenar por su cuenta en sus ratos libres. » Es para mejorar en lo personal y deportivo. Le metimos duro estos dos meses antes del Mundial para ajustar el físico y la técnica», contó. Nacido en Ibirico y criado en Barranquilla. De pibe, como lo rebotaron en la selección regional, terminó jugando torneos «por las gaseosas» afuera del estadio de Valledupar. El DT Pablo Zuleta, que lo había limpiado, lo vio en un torneo colegial y se dio cuenta del moco que se había mandado. Tras un paso por Argentina, se hizo cacique en México.

Defensor | Bologna | 26 jun. 1998

Estaba marcado por el destino. El día que nació, Inglaterra eliminó a Colombia del Mundial 98 y le puso punto final a la era de Carlos Valderrama. Lucumí arrancó en el Deportivo Cali, justo el club de donde el Pibe saltó a Europa. El ojeador Michel Arango lo fichó en una canchita de barrio: tenía 10 años, jugaba de delantero, pero era un gigante. Arango le tiró la posta de que iba a rendir mejor de defensor. A los 17 debutó en la Primera del Cali, de lateral izquierdo de urgencia porque el DT no tenía a nadie. Apadrinado por el ex central Mario Yepes, saltó a Europa con el Genk belga y hoy es clave en el Bologna, jugando Champions y ganando la última Coppa Italia.

Defensor | Crystal Palace | 26 may. 1996

Un talento de explosión muy tardía. Nacido en Amalfi (tierra de minas de oro), era un enfermo hincha del Atlético Nacional que se la pasaba en la tribuna. A los 18 años, cansado de que le cerraran la puerta en mil clubes, casi cuelga los botines. Quería irse a yanquilandia a buscar laburo, pero le negaron la visa. Ahí apareció el club Total Soccer para tirarle un salvavidas. «Fue re jodido llegar y jugar con pendejos menores que yo, sabiendo que mis ex compañeros ya estaban en Primera», contó Muñoz. A los 21 recién debutó como profesional en Águilas Doradas, antes de que lo comprara el club de sus amores, Atlético Nacional. De ahí se fue al Genk y fue vital para que el Crystal Palace ganara el año pasado su primera gran copa en la historia, la FA Cup.

El Faraón ya es ídolo en Londres.El Faraón ya es ídolo en Londres.

Defensor | Galatasaray | 12 jun. 1996

No es nada fácil para un sudamericano que no sea argentino o brasileño llegar a Europa, y menos que te reciban como una estrella. «¿Quién carajo es Davinson Sánchez, se preguntaban los hinchas del Tottenham en internet cuando lo compraron del Ajax durante 2017. Para esa época, el tipo ya había ganado la Libertadores con Atlético Nacional y la estaba rompiendo en Países Bajos. Los Spurs gatillaron un récord de 42 millones de libras por él, y Davinson tuvo que cerrarles la boca a todos hasta ser clave en la final de la Champions 2019. ¿Y si no era futbolista? «Soy un bocho para las matemáticas, seguro estudiaba alguna ingeniería o administración», le dijo a la revista Bocas en 2018. Hoy ya tiene un bicampeonato turco con Galatasaray en el bolsillo.

Defensor | Mallorca | 21 ago.1992

Ya lleva casi 12 años rascando en Europa y su físico de tanque le permitió afianzarse en España e Italia. Pero no siempre fue una bestia muscular. Su primer club en Bogotá, Academia Compensar, no daba dos pesos por él. «Cuando llegó, estaba recontra bajo de peso para su edad… no le veíamos futuro por ningún lado», confesó el profe Jorge Caracol Serna. «Pero tenía una técnica de locos, leía bien el juego, así que lo bancamos». Le armaron un plan de engorde y le pasaban un suplemento alimenticio todos los meses. «¡Al final lo único que le crecía era el pelo!», bromeaba Serna. Hoy, a los 33 años, es un trotamundos de La Liga española y de la Serie A.

Defensor | Cagliari | 23 sep. 1994

Por más que de pibe era un gigante de largo, Yerry era de madera cabeceando, algo que después iba a perfeccionar hasta ser un monstruo. Rebotó en una prueba del Deportivo Cali y jugó en América de Cali, a donde llegaba colgado de atrás en los camiones para no garpar el boleto. Terminó en Deportivo Pasto, donde un par de compañeros le empezaron a quemar el bocho para que usara la altura a su favor. Para cuando llegó a Santa Fe, ya era el dueño del espacio aéreo. La rompió en el título de la Sudamericana 2015, saltó al Palmeiras y de ahí pegó el bombazo al Barcelona. Fue el goleador de Colombia en Rusia 2018 con tres cabezazos mortales (incluyendo el agónico a Inglaterra en octavos). Tras cinco años en el Everton, el caudillo de 31 años es ídolo en Cerdeña.

El zaguero, un referente en la defensa cafetera. El zaguero, un referente en la defensa cafetera.

Defensor | Independiente (Argentina) | 13 ene. 1992

El lateral que supo jugar en el PSV y en el Atlético Madrid casi cuelga los botines para dedicarse a las artes marciales. «En la escuela nos obligaban a hacer un deporte. Yo quería hacer taekwondo a morir porque me volvían loco las películas de karate, pero al final agarré para el lado del fútbol», confesó. El que le taladró la cabeza fue su papá, Raúl. «Era un enfermo del fútbol y fana de Atlético Nacional. Íbamos siempre a la cancha juntos, vivía el fútbol 24/7. Soy lo que soy por él». Arrancó en La Equidad y fue Alexis García el que lo mandó a debutar en Primera. Trágicamente, su viejo jamás lo vio ponerse la camiseta de Colombia: lo asesinaron a tiros en 2009 cuando intentaba proteger con su cuerpo a unos nenes de unos ladrones en la puerta del colegio.

Lateral izquierdo | Nantes (Francia) | 2 sep. 1993

Machado tuvo que comer muchísimo barro desde que arrancó a jugar en una canchita de tierra de 14 metros de largo que armaron los vecinos en el pueblo de Tadó (en Chocó). A su familia la sacó a los tiros la violencia de la guerrilla y tuvieron que refugiarse en Santa Cecilia, cruzando la frontera de Risaralda. A los nueve añitos se fue a probar al Deportivo Pereira, pero se tuvo que guardar el debut porque el club se fue a la B y nadie sabía qué iba a pasar. Un hermano le tiró la onda para que viajara a Medellín a probarse en Atlético Nacional, y el resto es historia. El lateral de 32 años hoy encontró su lugar en el mundo en Francia, paseando por el Toulouse, Lens y ahora en el Nantes. A principios de mayo, tiró que jugar el Mundial era «su obsesión máxima». Para fin de mes, ya tenía el pasaje en la mano.

Su familia debió abandonar su humilde pueblo natal tras un feroz tiroteo y fueron obligados a huir como refugiados de guerra.

Mediocampistas

Mediocampista | Minnesota United | 12 jul. 1991

El 10 mágico no es el pionero de su sangre en jugar una Copa del Mundo. Su papá formó parte del plantel colombiano en el Sub-20 de 1985. Cuando sus padres se separaron, fue el padrastro, Juan Carlos Restrepo, quien le limó la cabeza para que no largara su sueño. Arrancó en Envigado, la mejor cantera del país. «Juan Carlos era un obsesivo total; se propuso como meta de vida hacer de James una estrella. El mérito es todo de él», contó su primer repre en 2014, justo el año que James ganó la Bota de Oro en Brasil y firmó el contrato de su vida con el Real Madrid. El bicampeón de la Champions League hoy pisa los 35 años jugando en la MLS tras una extensa carrera que lo tuvo por Inglaterra, Qatar, Grecia, Brasil y México. Va por su tercera cita mundialista.

Jugador de selección: James arriba al torneo de la FIFA con poco rodaje. Jugador de selección: James arriba al torneo de la FIFA con poco rodaje.

Mediocampista | Crystal Palace | 25 oct. 1994

Le costó un Perú que los técnicos confiaran en él cuando era un pibe. Tras ser bochado por tres clubes, cayó en Atlético Huila. Podrido de no jugar, armó los bolsos y se volvió a su pueblo natal (El Cerrito). Cuando el DT Álvaro de Jesús Gómez agarró el Huila en 2013, preguntó si había algún pibe de la Sub-20 para subir a Primera. Apenas le nombraron a Lerma, lo mandó a buscar y hasta le pagó los pasajes de su bolsillo. Al toque era titular indiscutido, saltó a Europa a los dos años y jugó los Juegos Olímpicos en 2016. En 2018 hubo polémica porque lo llevaron al Mundial sin haber jugado ni un minuto de las Eliminatorias y casi renunció a la selección por las críticas de la prensa, pero lo hicieron recapacitar. Se fue al Bournemouth y hoy es el pulpo del medio campo colombiano. A su vez, es otro cafetero que fue Campeón de la FA Cup con el Palace.

Mediocampista | Athletico Paranaense | 12 sep. 1998

Los primeros pasos de Portilla fueron pura aventura. Su viejo (electricista) lo anotó en una escuelita de Cali pero no le dio el cuero para seguir pagando la cuota. Un amigo del padre lo enchufó en Boca Juniors de Cali. Debutó en Primera jugando en Universitario de Popayán, pero el pibe quería comerse el mundo. Armó el bolso y se fue a probar a un equipito de la Tercera de Estados Unidos (en Jacksonville) y después bajó hasta Chile para probarse en la Segunda con el Melipilla. Como extrañaba a su familia volvió a Colombia y logró hacerse un nombre en el América (clásico rival del Deportivo Cali, el club de sus amores). Pasó por Talleres de Córdoba y en enero se mudó al fútbol brasileño.

Mediocampista | Racing Santander (España) | 23 jul. 2003

Mirá si será loco el fútbol: en el departamento del Valle donde nació Puerta hay cinco clubes profesionales, y lo rebotaron en todos, por más que la descosía en las escuelitas de la zona. Se fue a buscar el mango a la capital y terminó jugando en la B con el Bogotá FC. De ahí pegó un salto hiper falopa a Europa y firmó nada menos que con el Bayer Leverkusen. Y en Alemania lo estaba esperando el mismísimo Xabi Alonso. «Estar rodeado de tipos así es una locura. El DT era una fiera jugando de lo mismo que juego yo. Me taladra la cabeza para enseñarme, te saca todo el jugo posible», contó Puerta. Después de pasar a préstamo por el Hull City inglés en el ascenso, se acomodó bárbaro en el norte de España con el Racing, llevándolos a Primera tras 14 años de sequía. El ex capitán de la Sub-20 colombiana metió un golazo en su debut con la Mayor contra Nueva Zelanda en noviembre.

Fue rechazado y echado de cinco clubes profesionales en su ciudad y en las ciudades aledañas y se tuvo que ir a jugar al ascenso de Bogotá.

Mediocampista | Benfica | 2 jun. 2000

La rueda de auxilio de Néstor Lorenzo en el medio. De pibito soñaba con ser crack del fútsal. Arrancó tirando magia en las calles de Vegachí, una zona de Antioquía recontra famosa por el oro y la caña de azúcar. «El fútbol fue la salida perfecta para no agarrar por el mal camino», reconoció. La rompió toda jugando para Colombia en un Sudamericano Sub-18 de fútsal disputado en tierras brasileñas , y el Flamengo se avivó para llevarlo a probarse en cancha de once. «Irte de tu país es durísimo, pero para los de afuera, Brasil es la meca del fútbol», dijo. Su garra antioqueña y magia brasileña le permitieron reponerse de una fea rotura de rodilla a préstamo en México y catapultarse al Benfica portugués tas un Mundial de Clubes infernal.

El habilidoso la descose en Europa. El habilidoso la descose en Europa.

Mediocampista | River Plate | 29 sep. 2000

Sus padres se separaron ni bien nació y la mamá se fue de Itagüí por laburo. Su papá, Richard, lo crio con la ayuda de la abuela y fue literalmente su primer DT, ya que lo contrataron de técnico en las Inferiores de Itagüí Ditaires en 2008. «Kevin era un enfermo del fútbol», le contó el viejo a El Tiempo. «En los torneos de barrio todos se quedaban embobados. Lo ponía de delantero y no paraba de vacunar». El día que Kevin debutó en Primera en 2020, su papá estaba en pleno quirófano por culpa del Covid. Lo primero que pidió al despertarse fue que le pusieran el partido. Castaño asomó a la Mayor en 2023 y, tras un par de experiencias en México y Rusia, con 25 años viste la casaca de River Plate.

Mediocampista | Flamengo | 25 may 1998

Un verdadero guerrero que sabe lo que es estar en el fondo del pozo. En solo ocho meses con el Flamengo limpió la mesa ganando la Libertadores, el Brasileirao y el Campeonato Carioca. Pero ojo, que su carrera casi ni arranca. A los 18 lo compró el Sevilla, aún sabiendo que tenía la rodilla hecha pedazos. Lo operaron, volvió a jugar en la filial, y se volvió a romper. En la segunda operación, pescó un virus bacteriano hospitalario fulminante que casi hace que le amputaran la pierna. Se salvó de milagro. Cuando llegó a Millonarios, Ricardo Lunari lo comparó con Juan Román Riquelme. En River Plate le tiraron el peso de ser «el Neymar colombiano». A Carrascal le importaron tres carajos esas etiquetas : «Cada uno tiene que armar su propio nombre», le dijo al diario Olé. «Ojalá algún día salga un pibe y le digan que es el nuevo Carrascal«.

Mediocampista | River Plate | 18 ene 1993

Pocos tipos tienen la chapa de Juanfer: es uno de los dos únicos colombianos que gritaron goles en más de un Mundial (el otro es Cuadrado). Le anotó a Costa de Marfil en 2014 y cuatro años después le clavó un tiro libre de potrero a Japón por abajo de la barrera. Si le pedís un gol común, no te lo hace: metió el mejor tanto de la Copa del Mundo Sub-20 2013 y en la histórica final de Madrid en 2018 la colgó del ángulo para darle a River la Libertadores en la cara de Boca. Pero la vida del mediocampista fue durísima fuera del césped. Su padre desapareció en 1993, cuando él apenas tenía dos añitos. «Tengo todo el derecho a saber qué le pasó a mi viejo; siempre sufrí y vi a mi familia comer mierda por esto«, tiró con bronca en 2020 cuando nombraron comandante del Ejército a Eduardo Zapateiro (un militar que fue investigado en el caso porque se había peleado con su papá días antes de su desaparición).

El enganche ya tiene dos anotaciones en la Copa del Mundo. El enganche ya tiene dos anotaciones en la Copa del Mundo.

Delanteros

Mediocampista | Palmeiras | 21 sep. 1997

Quibdó es posiblemente la capital más hundida en la pobreza de toda Colombia, y de ahí salió Arias a pelearle a la vida. Se la vio negra y tuvo que emigrar para que alguien le diera una chance. «Vengo de un lugar hermoso, pero donde no hay ni media oportunidad; ahí nació este pibe soñador», le dijo a El Colombiano. «Toda esa malaria que comí de chico me demostró que el esfuerzo vale la pena«. Pasó por América de Cali, probó en las Inferiores de México, lo rebotó el Tijuana y paseó por cuatro clubes de su país antes de brillar en el Santa Fe durante la Libertadores 2021. Ese chispazo lo llevó al Fluminense, donde ganó el torneo de la Conmebol en 2023. Luego de un paso por el Wolverhampton, hoy a los 28 la pisa en el Palmeiras.

Delantero | Krasnodar | 11 may. 1993

De tal palo, tal astilla. Hay poquísimos casos de padre e hijo en la selección colombiana, pero solo ellos dos lograron meter goles con esa camiseta. Córdoba heredó el instinto asesino de su viejo, Manuel Acisclo («El Triciclo»), que en los 80 metió tres goles en 15 partidos. El papá no es el típico fan, es el peor de los críticos: «Jhon es re cabeza dura», contó Manuel. «Antes de los partidos no le hablo, prefiero dejarlo tranquilo. Pero al otro día, cuando se le baja la calentura, me siento a marcarle las cagadas que se mandó». A Manuel le encanta chicanearlo con los números: «Le digo: ‘Yo metí 153 anotaciones en mi carrera, a vos te falta comer mucha sopa para alcanzarme‘». Con 32 años y facturando en México, España y Alemania, Jhon ya le cerró la boca y superó esa marca.

El nueve, una de las mayores amenazas de la Tricolor en el ataque. El nueve, una de las mayores amenazas de la Tricolor en el ataque.

Delantero | Sporting | 2 dic. 1997

No el uruguayo, sino la fiera colombiana. Viene de clavar una temporada infernal en Portugal y ya lo andan ojeando los gigantes de Europa. Pero hace un año atrás estaba comiendo barro. La metía seguido en el Almería en el ascenso de España, pero la selección era un espejismo lejano. Para colmo, venía saliendo de una lesión que le arruinó la cabeza. «Caí en una depresión tremenda, toqué el mismísimo fondo y todavía estoy saliendo de a poco gracias al psicólogo y a la gente que me banca», le abrió el pecho a Marca. El aguante incondicional de su pareja Carolina lo salvó. Después de meter casi un gol por partido en la Primeira Liga, el 9 de 28 años ya es fija indiscutida en La Tricolor.

Delantero | Rosario Central | 24 may. 2000

El tipo que le amagó a la muerte para llegar a ser futbolista. De pibe, en Chontal (cerca de Ecuador), se ganaba unos mangos pescando hasta que lo mordió una víbora letal. Si un compañero no le apretaba la herida de urgencia, hoy no contaba el cuento. Viene de familia súper futbolera: su mamá (Betzabet) atajaba; su hermano Mike jugó para Guinea Ecuatorial, y su otro hermano no es otro que Carlos Darwin Quintero (ex estrella de la selección, México y MLS). Jaminton se curtió solito: se fue a probar al Deportivo Pasto pero lo bocharon porque ¡a la madre se le olvidó firmarle un papel de autorización! Rebotó en el América de Cali y fue su hermano Mike el que lo enchufó en el Tolima para arrancar a facturar como profesional.

El jugador recientemente le convirtió a Francia en un amistoso. El jugador recientemente le convirtió a Francia en un amistoso.

Juan ‘Cucho’ Hernández

Delantero | Real Betis | 20 abr. 1999

El apodo le cayó del cielo. Se mandó a un partido en su ciudad (Pereira) totalmente rapado a cero y los amigos lo empezaron a joder diciéndole «Cuchu», por el pelado Esteban Cambiasso (ex Inter y Selección Argentina). Al final la cosa derivó en «Cucho». El potrero lo lleva en las venas: sus papás, Néstor y Yanet, se cruzaron en un torneo de barrio, fue flechazo y no se separaron más. Desde que aprendió a caminar los acompañaba a la canchita, hasta que terminó en el equipo regional de Risaralda. Ahí el DT del Deportivo Pereira, Hernán Lisi, quedó embobado: «¡Quiero a ese pibe ya!», gritó. A los 26 años, y a pesar de haber metido un doblete en su debut con Colombia, todavía le cuesta afianzarse como titular inamovible.

Extremo | Vasco da Gama | 12 sep. 2002

El rey de los apodos en su corta carrera. Apenas asomó en Millonarios le encajaron «Diablito» por ser un revulsivo indescifrable en la cancha. También le tiran «Yanfri» por un pibito idéntico a él que se hizo viral en las redes. El único que le revienta es «Tinito» (por su estilo copiado de Tino Asprilla), porque el Tino era la máxima leyenda del Atlético Nacional, el clásico archirrival de Millonarios. A Gómez le tocó tragar tierra de chico: «Crecí viendo cómo me mataban amigos o cómo se metían en la delincuencia. Por suerte mi familia es una enferma del fútbol», escribió. Igual, blanqueó que casi cruza la línea: «Una vez traté de robarle a alguien y me agarraron». El extremo de 24 años se muere por las motos y el baile. «Vaya a donde vaya, festejo bailando como en mi barrio. Es mi sello de identidad», tiró.

Extremo | Bayern Munich | 13 ene. 1997

Cualquiera que vea a esta bestia encarar rivales hoy en el Bayern, ni se imaginaría que de pibe le tuvieron que armar una dieta especial para engordar ¡10 kilos de puro músculo! Fue en el Barranquilla FC, filial del Junior, adonde llegó apadrinado por el mismísimo Carlos Valderrama. El Pibe quedó enloquecido viéndolo en la Copa América de Comunidades Indígenas en 2015. «Valderrama me agarró del cuello», contó su DT John Jairo Díaz. «Me dijo: ‘Al flaquito ese me lo ponés siempre, ese pibe llega a Primera’. Y no le pifió». El viejo de Lucho, Mane, es clave en su vida. En 2023 el mundo entero paró las rotativas cuando la guerrilla lo secuestró en la frontera, liberándolo poco después mientras Luis la gastaba toda en el Liverpool de Klopp.

Con siete goles, Lucho fue el máximo anotador de su país en las recientes Clasificatorias de la Conmebol. Con siete goles, Lucho fue el máximo anotador de su país en las recientes Clasificatorias de la Conmebol.

Biografías escritas por José Orlando Ascencio para El Tiempo. Especial coordinado por The Guardian.

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