Este martes se desarrolló la decimoséptima audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en los tribunales de San Isidro y tuvo como principal protagonista a Dalma Maradona. La hija mayor de Diego declaró por más de tres horas en una exposición cargada de emoción, donde cuestionó duramente al equipo médico que atendía a su padre y recordó con dolor los últimos días de su vida.
Frente a los jueces, Dalma apuntó especialmente contra el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, a quienes definió como “los que cuidaban la salud de mi papá”. También estuvieron presentes en la audiencia Mariano Perroni (coordinador de enfermemos), Pedro Di Spagna (médico clínico) y Nancy Forlini (jefa de cuidados de Swiss Medical).
Durante su declaración relató el deterioro físico y cognitivo que observaba en Diego antes de su fallecimiento. “No lo veíamos de la misma manera que siempre. Estaba muy lento, cuando él era rápido. En las videollamadas ya no se le entendía lo que decía, balbuceaba y había cosas que no podía registrar bien”, expresó entre lágrimas.
“Nos decían que estábamos exagerando, que no era así. Eso dejó de pasar el día de su cumpleaños, el 30 de octubre, cuando todos vieron el estado en el que estaba”, agregó Dalma. Según relató, a partir de ese momento dejaron de ser “las locas que decían que mi papá no estaba bien” y el entorno médico decidió avanzar con estudios en la Clínica Ipensa. Allí se le detectó un hematoma subdural y el médico Leopoldo Luque solicitó su traslado a la Clínica Olivos para ser operado, pese a que en Ipensa habían considerado que la intervención no era urgente.
“Nos hicieron creer que era la única opción posible”
Uno de los momentos centrales de su testimonio estuvo relacionado con la decisión de trasladar a Maradona a una internación domiciliaria tras la operación por el hematoma subdural.
Dalma aseguró que desde Swiss Medical proponían una internación en una clínica, pero que Leopoldo Luque presentó la atención domiciliaria como la única alternativa viable porque Diego no aceptaría permanecer internado. “Nosotros aceptamos, pero pedimos una internación seria, con todos los equipos necesarios. Después nos dimos cuenta de que nunca hubo ambulancia, que los enfermeros tenían problemas para entrar y que habían echado a los acompañantes terapéuticos. Nos hicieron creer que era la única opción posible”, denunció.
También explicó por qué dejó de visitar con frecuencia la casa de Tigre durante los últimos días de vida de su padre. Según contó, Carlos Díaz les recomendó que no estuvieran encima de él porque estaba atravesando un proceso de abstinencia y que lo mejor era dejarlo tranquilo. “Mi hermana planteó que iba a pensar que lo abandonábamos, pero él nos convenció de que era lo mejor”, recordó.
Al evocar el 25 de noviembre de 2020, Dalma volvió a quebrarse. “Cuando llegué a la casa mi papá ya había fallecido. Entré a la habitación y estaba muy hinchado, la cara, las manos, todo el cuerpo”, relató.
Además, sostuvo que jamás fueron informados de los riesgos que implicaba ese tipo de internación. “Si hubiéramos sabido que se iba a desarrollar así, nunca habría sido una opción”, afirmó.
Audios comprometedores y la declaración de Nancy Forlini
Durante la audiencia también se reprodujeron audios incorporados por Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna. En uno de ellos, Leopoldo Luque calificaba a Dalma como “una gorda desagradecida y estúpida”. En otro mensaje también se lo escucha insultando a Maradona mientras hablaba con su asistente personal, Maximiliano Pomargo.
Tras finalizar la jornada, Gianinna y Jana Maradona volvieron a reclamar justicia frente a los medios. Gianinna aseguró que escuchar esos audios fue “terrible” porque parecía que los acusados “ni siquiera estaban hablando de un ser humano”, mientras que Jana sostuvo que las grabaciones resultan “desagradables e indignantes” y reclamó que “se diga toda la verdad”.
En la misma audiencia también declaró Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical. La médica administrativa responsabilizó a Leopoldo Luque y Agustina Cosachov por las decisiones asistenciales y aseguró que nunca solicitaron equipamiento de alta complejidad ni la presencia permanente de un médico clínico.
Según explicó, su función era únicamente autorizar las prestaciones requeridas por los médicos tratantes y sostuvo que, tratándose de un paciente como Maradona, “todo lo que hubieran pedido se iba a autorizar”. Además, afirmó que las indicaciones de Cosachov contemplaban únicamente controles de signos vitales una o dos veces por día y una administración flexible de la medicación “para no molestarlo”.





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