junio 22, 2026

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El día que Estados Unidos e Irán posaron juntos y se repartieron flores en Francia '98

13/03/2026 12:58hs.

Las declaraciones de Ahman Donyamali, Ministro de Deportes de Irán, encendieron las alarmas en la FIFA. «Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial», explicó el funcionario. El conflicto bélico entre la República Islámica y los Estados Unidos e Israel tiene en vilo al mundo entero. Y el fútbol no está exento en este tipo de situaciones.

Los comentarios de Donyamali hacen referencia a los ataques del pasado 28 de febrero, en los que murió el líder supremo de Irán, Ali Jamenei. Si bien la Federación iraní todavía no expidió ningún tipo de comunicado en el que confirmen su ausencia en la cita mundialista -a disputarse en Norteamérica-, la tajante respuesta de su contraparte, Donald Trump, encendió aun más el enfrentamiento: «La Selección Nacional de fútbol de Irán es bienvenida, pero no creo que sea apropiado por su propia seguridad».

La réplica no se hizo esperar. «Nadie puede excluir a la selección nacional de la Copa del Mundo. El único país que podría ser excluido es el que lleva el título de anfitrión», manifestó la casa madre del fútbol de la nación de Medio Oriente.

Hace 28 años, el fútbol los acercó

A medida que la tensión aumenta, resulta prácticamente imposible no recordar lo que ocurrió hace casi tres décadas, cuando, por azar del sorteo, estadounidenses e iraníes se vieron obligados a verse las caras en Francia 1998, en el Grupo F. El contexto de la época era propicio para el desastre. Las rispideces entre ambos Estados comenzó a crecer en la Primera Guerra del Golfo, que se extendió desde 1980 a 1988, en la que el Gobierno encabezado por Ronald Reagan suministró municiones a Irak.

En aquel entonces, Joao Havelange era el presidente de la FIFA.En aquel entonces, Joao Havelange era el presidente de la FIFA.

El encuentro fue de máxima seguridad

El Estadio Gerland de Lyon fue el escenario de un partido que pasaría a la historia. Meses antes, Jean Pierre Chevénement, Ministro del Interior francés, le otorgó al partido que se llevaría a cabo el 21 de junio el carácter de alto riesgo. Pero a medida que el Campeonato del Mundo se acercaba la tensión fue bajando. Mohamed Jatamí, principal referente del movimiento reformista iraní, llegó al poder en mayo de 1997 e intentó limar asperezas.

Sus intenciones fueron bien recibidas por Bill Clinton, en aquel entonces presidente estadounidense , quien se refirió al partido mundialista como una oportunidad para facilitar el acercamiento entre los dos países. Fue un buen síntoma, pero pocos imaginaron lo que vendría. Independientemente de la buena predisposición, se llevó a cabo un protocolo de seguridad comparable únicamente con lo sucedido en 1974, cuando la República Federal de Alemania y la República Democrática Alemana se enfrentaron en plena Guerra Fría.

La paz estuvo a punto de quebrarse cuando Khodadad Azizi, jugador de Irán, declaró: «Muchas familias de mártires ( NdR: Caídos en combate) están deseando que ganemos. Tenemos esa obligación, es el partido de nuestras vidas». Curiosamente, en el año 2000 el delantero militó en el San José Earthquakes, de la MLS.

Los hinchas estadounidenses e iraníes en Lyon.Los hinchas estadounidenses e iraníes en Lyon.

Un gesto para la historia

El incómodo clima generado por las declaraciones cesó con un gesto que quedó en la historia. Los Leones de Persia salieron a la cancha con un ramo de flores, uno para cada jugador de los Estados Unidos. La actitud fue bien recibida por los norteamericanos, quienes hicieron lo suyo repartiendo banderines para sus rivales. Junto con la terna arbitral suiza -como si de un símbolo de neutralidad se tratara- los 22 jugadores dejaron una histórica postal.

El resultado, por más anecdótico que sea, también tiene lo suyo. Los iraníes ganaron 2-1 con goles de Hamid Estili y Mehdi Mahdavikia, mientras que Brian McBride descontó para los Estados Unidos, logrando así su primer triunfo en un Mundial. Ambos quedaron eliminados en fase de grupos, pero dejaron una de las imágenes más recordadas de Francia ’98.

Se intercambiaron flores y banderines en Lyon.Se intercambiaron flores y banderines en Lyon.

La revancha en California

El Estadio Rose Bowl de California fue elegido como la sede de un partido amistoso que también quedaría en el recuerdo. La sede no fue al azar, el encuentro se llevó a cabo a las afueras de Los Ángeles, la ciudad con la mayor cantidad de habitantes iraníes (casi 100.000 en su área metropolitana) fuera de Irán. Las medidas de seguridad fueron estrictas, y si bien la organización enfrentó más de una dura traba para poder llevarlo a cabo, todo transcurrió con normalidad. El partido terminó 1-1, con goles de Chris Armas para el local y de Mahdavikia para los persas.

Hace 28 años, el fútbol acercó a dos naciones históricamente enemistadas. En febrero de este año las tensiones aumentaron a proporciones que pocos imaginaron y parece imposible que una escena similar se repita en este Mundial.

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