14/05/2026 16:22hs.
El clima en el Santiago Bernabeu estuvo lejos de ser el de una fiesta. El 2-0 del Real Madrid frente al Real Oviedo dejó tres puntos y nada más. El Bernabéu llegó cargado de bronca tras la derrota en el clásico y desde el pitazo inicial bajó una silbatina generalizada. Nadie se salvó.
Las críticas apuntaron a todos: desde las máximas figuras hasta los juveniles. Y en medio de ese contexto caliente, el foco estuvo puesto en Franco Mastantuono. El argentino tenía una gran oportunidad. No solo para afirmarse en el Madrid, sino también porque sigue peleando por meterse en la lista de Lionel Scaloni rumbo al Mundial. Para el entrenador de la Selección, el rodaje en la élite es fundamental, y en ese aspecto hubo una noticia positiva : Mastantuono jugó 77 minutos.
Pero futbolísticamente no fue su noche. Arrancó activo y a los seis minutos tuvo una ocasión clarísima para abrir el marcador. Era el momento perfecto para cambiar el humor del estadio y también para dejar una señal pensando en la Selección. Sin embargo, no logró convertir y con el correr del partido se fue apagando. Le costó entrar en juego, perdió peso en ataque y terminó siendo el futbolista más irregular del frente ofensivo. Salió reemplazado a los 32 minutos del segundo tiempo.
El Madrid terminó destrabando el encuentro gracias a los goles de Gonzalo García y Jude Bellingham, que sellaron el 2-0. Pero ni siquiera los goles alcanzaron para calmar al Bernabeu. Vinícius Júnior fue silbado desde el arranque y cada intervención suya estuvo marcada por la reprobación. Y cuando Kylian Mbappé dejó el banco para ingresar en el complemento, el estadio volvió a explotar en silbidos.
En una noche incómoda, pesada y atravesada por la bronca post clásico, Mastantuono no consiguió brillar.




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