junio 6, 2026

Fm Amiga – Hersilia

La radio que va con vos.

El uno por uno de los 26 jugadores de la selección de Noruega

Noruega regresa a un Mundial por primera vez desde 1998 con una identidad clara bajo Ståle Solbakken: pragmatismo, orden defensivo y máxima eficiencia. El equipo se organiza principalmente en un 4-3-3 flexible, que puede mutar según el rival, y busca potenciar al máximo sus figuras. La idea es simple pero efectiva: defensa zonal sólida y aprovechamiento de los espacios con ataques directos. En ese esquema brillan especialmente Erling Haaland, con su potencia y sentido del gol, y Martin Ødegaard, cerebro creativo del equipo. A partir de ellos, Noruega intenta explotar cada transición y cada error rival.

En el último año, además, el equipo ha evolucionado en su juego, incorporando mayor capacidad para salir jugando desde el fondo y adaptarse a distintos contextos. Esa flexibilidad será clave en el Grupo I, donde deberá alternar entre imponer condiciones ante Irak, competir desde la inteligencia ante Senegal y adoptar un rol más reactivo frente a Francia. Con un plantel que mezcla talento diferencial y disciplina táctica, Noruega aparece como un rival peligroso, capaz de competir y sorprender en un grupo exigente.

Esta producción especial de Olé integra una red de medios globales comandada por The Guardian, que une fuerzas para acercar las historias más fascinantes de los protagonistas de la Copa del Mundo.

Arqueros

Nº 1 | Arquero | Sevilla (España) | 10 sep. 1990

Capaz que no sea el jugador con más cartel de la selección noruega, pero Nyland es uno de los soldados más viejos y confiables del equipo. Debutó allá por noviembre de 2013 contra Escocia y lleva un lustro atornillado como titular. De pibe era un atleta que la rompía en cualquier cosa que jugara; pintaba para ser estrella nacional de fútbol o de handball, y a los 13 años ¡hasta llegó a formar parte de la selección nacional de esquí alpino! «Todo el mundo se lo peleaba, sobre todo los de fútbol y los de handball. Todos lo querían en su equipo», contó su papá Jostein. Nyland ha tenido que remarla como arquero suplente en varios de sus clubes, al punto que en el último año llegó a atajar más veces de titular en Noruega que en el propio Sevilla.

A los 13 años era un atleta tan versátil que ya formaba parte de la selección nacional de esquí alpino

Orjan Nyland, el arquero titular de los nordicos (AP)Orjan Nyland, el arquero titular de los nordicos (AP)

Nº 12 | Arquero | Watford (Inglaterra) | 30 jul. 1997

La historia de Selvik es medio rara. Cuando firmó para el FK Haugesund en 2021 ya tenía 23 años y ¡había jugado un solo partido en Primera en toda su vida! Pero, como de la nada, se convirtió en uno de los mejores arqueros del país. A los 28, vive el sueño inglés atajando como titular indiscutido en el Watford. En la selección lleva años a la sombra de Nyland, pero ante los pocos minutos de este último en España, asoma la chance de que Selvik le robe el puesto para el Mundial. Vivió de chico en Aberdeen, Escocia, porque su viejo trabajaba en una petrolera, así que el inglés lo maneja de taquito. Eso sí, cuando llegó al Watford reconoció que le costó un montón acostumbrarse a manejar por la izquierda: «Me subo al auto en piloto automático y me siento del lado izquierdo… ¡hasta que me acuerdo de que el volante está del otro lado!», se cagaba de risa.

Debutó en Primera a los 23 años; vivió en Escocia pero le cuesta horrores recordar que allá se maneja por la izquierda

Nº 22 | Arquero | Hamburg (Alemania) | 29 nov. 2002

Hace rato que todos dicen que Tangvik es el futuro arquero titular de Noruega. Con apenas 23 años, se mandó 85 partidos en el Rosenborg antes de irse al Hamburgo de Alemania en enero. Tiene unos reflejos de gato y achica rapidísimo, lo que explica sus números brutales atajando penales: hoy por hoy, saca uno de cada tres que le patean. Como exige el puesto hoy en día, también la tiene atada con los pies, un estilo que heredó de pasarse horas mirando videos de su gran ídolo, Pepe Reina. Lo más probable es que mire todo el Mundial desde el banco, pero la experiencia no se la quita nadie. En 2025 le metieron un rodillazo que le hizo sangrar a mares la nariz; el médico lo cosió ahí mismo y siguió atajando como si nada. «Esto es fútbol, hermano, alguna patada te tenés que ligar», tiró después del partido.

Es el «atajador de penales» del equipo, salvando un tercio de todos los que le patean en su carrera

Defensores

Nº 3 | Defensor | Borussia Dortmund (Alemania) | 17 nov. 1997

Ryerson es lo más parecido a un tiro al aire que tiene Noruega. «Prefiero no hablar de su cabeza, seguro lo estudien cuando se muera… Lo que le pasa por ahí adentro no es normal», tiró su DT en la selección entre risas. «¿Pero sabés qué? Eso es buenísimo». El loco no le tiene miedo a nada y muere por tirarse a barrer como en los 90. Pasó del Viking al Union Berlin y estuvo en la capital alemana cinco años antes de irse al Borussia Dortmund, donde jugó un partidazo monumental en las semis de la Champions contra el PSG, anulando por completo a Mbappé y a Dembélé en los dos partidos. «No teníamos ningún plan loco para frenarlo a Mbappé», tiró después del partido con una frialdad increíble. «Ellos también tenían a Dembélé y al otro pibe, que ni me acuerdo cómo se llama [Barcola]. Había que ganarles en el uno contra uno, y los comimos». Con esa cabeza va a encarar otra vez a los astros franceses en el Mundial.

Su técnico dijo que «van a tener que estudiar su cerebro cuando se muera porque no es normal» por su locura

Nº 4 | Defensor | Bologna (Italia) | 12 ene. 1999

«Siempre me repito esa frase de que se necesitan 10.000 horas de práctica para hacerte bueno en algo», le contó Heggem a la televisión hace un tiempo. El tema es que si entrenás solo una hora por día, tardás casi 30 años en llegar. Como el pibe no podía esperar tanto, empezó a meterle entrenamientos de lo que venga: se la pasaba haciendo esquí de fondo, salto en largo, lanzaba jabalinas… siempre con una pelota abajo del brazo para cumplir el sueño de ser profesional. El padre de Heggem confesó una vez: «Si mi hijo no terminaba siendo deportista de élite, no iba a entender más nada de la vida». Y tanta preparación dio sus frutos: el central de 1,92 m es una muralla infranqueable de arriba y casi no hay delantero que le gane picando.

Se entrenó a destajo practicando esquí, salto en largo y lanzamiento de jabalina para lograr su sueño de futbolista

Nº 5 | Defensor | Bodø/Glimt (Noruega) | 21 ago. 1998

Si le hablaban de «presión», a Bjørkan no le temblaba el pulso. Creció en Bodø, un pueblito de 50.000 habitantes que ahora está en boca de todos gracias a las hazañas del Glimt. Para colmo, él es el hijo de Aasmund Bjørkan, máxima leyenda del club. Y para hacer la historia más picante, cuando Fredrik llegó a la Primera, ¡su propio papá era el DT! El padre se la veía venir, y en una nota confesó que escuchaba en las tribunas cómo la gente decía que su hijo jugaba nomás por ser el «nene del entrenador». «Fue una época asquerosa», cuenta Aasmund. «Hubo partidos que lo dejé afuera de los titulares solo para que la gente dejara de romper las bolas. Pero ya en esa época el pibe la descosía». El incansable lateral izquierdo llega al Mundial inflado tras el inolvidable campañón de su equipo en la Champions 2025-26.

Se bancó durante años que le gritaran acomodado en su propio club porque su técnico era su padre

Nº 14 | Defensor | Brentford (Inglaterra) | 17 abr. 1998

Si mirás la Premier League, sabés que el Brentford armó una jugada patentada de sacar los laterales directos al área. Ahí siempre aparece una torre noruega peinando la pelota para meterla adentro. Con sus 1,98 m, Ajer es el jugador más alto de la selección y de su club, y un peligro constante de cabeza. De pibe era un bocho tanto en el colegio como en el potrero y le sobraban notas perfectas. Pero su boletín se fue a pique con la prensa tras comerse un 3-0 contra Turquía en el debut de Solbakken: todos los diarios le clavaron un «2». Lejos de ofenderse, tiró: «Se quedaron cortos, la verdad que jugué horrible». Hoy la historia es otra: el central se puso a Noruega al hombro, es el gran jefe de la defensa y la voz de mando asegurada para este verano.

Es el jugador más alto de todo su país midiendo casi dos metros y era un alumno modelo con notas perfectas

Kristoffer Ajer (Reuters/Matthew Childs) Kristoffer Ajer (Reuters/Matthew Childs)

Nº 15 | Defensor | Genoa (Italia) | 28 nov. 1999

Es de los más petisos de la defensa, pero le saca dos cabezas a cualquiera saltando a cabecear. «Con mi viejo me la pasaba practicando cabezazos. Le meto la cabeza a la pelota desde que tengo tres años, a esta altura me tiene que salir bien», se jactaba Østigård con la TV noruega. De pibito, en el pueblito de Åndalsnes, ya se notaba que tenía destino de central de raza. «Miré el Mundial de 2006 y Fabio Cannavaro me voló el bocho. El chabón era enanito para ser central pero estaba re loco y ganaba todos los anticipos», recordó. Siguiendo los pasos de su ídolo, Østigård llegó a jugar en el mismísimo Napoli de Cannavaro en 2022 y metió el Scudetto al año siguiente. Con la selección comió banco en 2025 tras un par de macanas, pero es un guerrero y va a dejar el alma para recuperar la titularidad.

Le dicen que es enano para jugar en la última línea pero tiene el mejor salto y juego aéreo de todo su país

Nº 16 | Defensor | Wolverhampton (Inglaterra) | 23 abr. 2002

La historia de Møller Wolfe te demuestra que no necesitás hacer el caminito típico para llegar a la Premier League. Mientras que los cracks de su ciudad de Bergen saltaban a las inferiores del Brann, él decidió bancarse en su club de barrio (Bergen Nord) el mayor tiempo posible. Estaba pateando en la quinta división del ascenso cuando ya lo citaban para la Sub-17 de Noruega. De pibe se crio en España y pegó la vuelta a Noruega a los 11 años; fue en tierras españolas donde se le pegó la pasión por el fútbol. Rapidísimo por el lateral izquierdo, terminó pasando al Brann, ganó la Copa, de ahí se lo llevó el AZ Alkmaar, y el verano pasado aterrizó en la jauría del Wolverhampton inglés.

Se formó jugando en la quinta división del fútbol noruego hasta que lo subieron directamente a su seleccionado juvenil

Nº 17 | Defensor | Torino (Italia) | 16 jul. 2000

Para los pibes que se crían en el norte recóndito de Noruega, Pedersen es el gran espejo a seguir. Su pueblo natal de Hammerfest se la pasa tapado de nieve la mitad del año y ostenta el título de ser la ciudad «más al norte de todo el mundo». Acá los veranos no existen y los inviernos son eternos: bajo cero, con viento, nieve y literalmente sin ver la luz del sol por meses. Al lateral derecho todo eso lo forjó como una máquina: es áspero en la marca y no escatima una gota de sudor. Tras pasearse por el Tromsø, Molde, Feyenoord y de un préstamo en el Torino, el club de la Serie A le compró el pase definitivamente en 2025.

Nació y se crio en un pueblo vikingo sepultado por la nieve donde no hay ni un rayo de sol la mitad del año

Marcus Pedersen en su paso por el Sassuolo (EFE)Marcus Pedersen en su paso por el Sassuolo (EFE)

Nº 18 | Defensor | Derby County (Inglaterra) | 2 feb. 2001

A los 22 años, Langås jugaba en la segunda división noruega para el Ranheim y nunca en su vida lo habían llamado de la selección juvenil; no lo junaba nadie. Pero en el verano de 2023, el Viking apostó por él, y año y medio después ya estaba debutando con la Mayor y siendo comprado por el Derby County por más de 4 palos de libras. Justo cuando le dieron la cinta de capitán, se rompió la ingle en enero. El DT de Noruega fue clarísimo en TV: «Tiene que comerse la cancha en abril o no hay chance de que se suba al avión del Mundial». Apretó los dientes, se recuperó y le alcanzó el mes para ganarse un asiento. Tremendo atleta, jugó profesionalmente al handball a la par del fútbol hasta los 18 años.

A los 22 años jugaba en el ascenso sin que nadie lo conociera y su venta a Inglaterra sacudió al mercado

Mediocampistas

Nº 10 | Mediocampista | Arsenal (Inglaterra) | 17 dic. 1998

Siendo apenas un nene de seis años, Ødegaard ya le pegaba a la redonda a más de 60 km/h. Debutó en Primera a los 13 y, un par de años después, dejaba a todos de rodillas en la liga noruega y los gigantes del planeta hacían fila por comprarlo. Cuando debutó con la selección a los 15, jugaba con la cabeza fría y el pulso de un veterano de 30. «Tardé cinco minutos en ver que el pibe era un elegido», tiró en su momento Pep Guardiola. Firmó con el Real Madrid en 2015, y en su primer partido le tocó entrar desde el banco ¡reemplazando a Cristiano Ronaldo! Le costó hacer pie al principio, sumando préstamos al Heerenveen, Vitesse y Real Sociedad, hasta que aterrizó en el Arsenal y encontró su lugar en el mundo. Hoy, siendo el amo y señor tanto en Londres como en Noruega, lidera a su selección de vuelta a un Mundial que no jugaban desde el año en que él nació.

Dejó a Pep Guardiola sin palabras cuando lo vio jugar; a los 16 años ya debutaba en el Madrid reemplazando a Cristiano Ronaldo

Martin Odegaard ante Moldavia (REUTERS)
Martin Odegaard ante Moldavia (REUTERS)

Nº 8 | Mediocampista | Fulham (Inglaterra) | 14 feb. 1998

Sander Berge es uno de esos tipos a los que es imposible odiar: siempre se lo ve riéndose de oreja a oreja y jugando con la paz de alguien que está en el fondo del patio de la casa. Pero claro, en la cancha no siempre le tocó sonreír, habiendo tenido que bancarse el peso de todo el mediocampo noruego, encima de cargar con dos durísimos descensos al hilo con el Sheffield United y el Burnley. Por suerte su carrera pegó la vuelta: desde 2025 volvió a ser titular inamovible en la Premier y de las figuras más rescatables que empujaron a Noruega en su campaña mundialista. Y para coronar un año ideal, fue padre por primera vez. Con casi dos metros de altura, su físico de ropero lo sacó enterito de familia: su viejo, su vieja y su hermano mayor fueron todos jugadores internacionales de básquet en Noruega.

Su padre, su madre y su hermano fueron campeones de baloncesto y él heredó una estatura imponente de dos metros

Nº 11 | Mediocampista | Benfica (Portugal) | 10 dic. 1995

Para poner en contexto: Portugal es el mayor importador de bacalao disecado y salado de Noruega, con un negoción que mueve unos 350 millones de euros por año, un pescado que es fundamental para el plato preferido de Cristiano Ronaldo, el bacalhau. Y resulta que el bacalao viene nada menos que de Sunnmøre, la mismísima región donde se crio el segundo mejor producto noruego de exportación a tierras lusas: Fredrik Aursnes. Desde que cayó en el Benfica en 2022 no paró de romperla, pero hace dos años metió una bomba y pegó el portazo en la selección. «Se me quemó el bocho», confesó. «Estaba corriendo para todos lados, sentía que no me daba el aire. Estaba fundido de la cabeza». La novela se cerró cuando, cuatro meses antes del Mundial al que él no ayudó a clasificar, decidió volver a la selección. La movida causó algo de bardo, pero los noruegos le agradecen la vuelta: Aursnes no tira caños a lo loco, pero es un todoterreno espectacular que siempre, pero siempre, juega bien.

Se retiró de la selección por estrés mental pero decidió dar marcha atrás y volvió a pedir pista para el Mundial

Nº 20 | Mediocampista | Fulham (Inglaterra) | 12 jul. 2003

A diferencia de la mayoría de los mortales, a Bobb las cámaras lo empezaron a seguir de muy pibe, más precisamente cuando tenía apenas 12 años y la descosió en la «Norway Cup» (el torneo juvenil más masivo del globo). Jugando para el Lyn Oslo y siendo furor en la tele, todos le decían que era el «Messi Noruego». Una década después, Bobb volvió a la TV vistiendo los colores del Manchester City de Guardiola. Tras comerse todo el 2025/2026 alternando en el banco del City, se cansó y fue vendido al Fulham en enero por 27 palos verdes. En la selección, la pasó fiero en su momento: el DT Ståle Solbakken lo reventó tras un amistoso. «A este pibe le faltó sangre», disparó. «Tuvo la pelota una hora al pedo, no sabía ni dónde estaba parado. Jugó el peor primer tiempo de su vida, y el segundo fue un desastre también». Afuera de la cancha, el purrete es re tranquilo, y tras meterse miles de horas limando a la Play, va a ser el loco a vencer en el FC26 en las concentraciones del hotel en Estados Unidos.

Con 12 años la televisión nacional le puso el apodo de «El Messi Noruego» en un torneo y se tuvo que bancar esa presión

Nº 21 | Mediocampista | Bodø/Glimt (Noruega) | 24 nov. 1997

Ocho años atrás, el panorama pintaba oscurísimo para Berg. Se le terminaba el contrato con el Glimt, andaba jugando flojísimo y no sabía para dónde salir disparado. «Te juro que estuve a nada de largar la pelota para ponerme a buscar cualquier otro laburo», confesó. Milagrosamente, el club le renovó, y desde entonces fue todo un despegue astronómico. Es un pulpo en la mitad de la cancha y te come todo el sector, siendo de los pocos jugadores en toda la liga de Champions que corrió tanto kilometraje. En su ciudad de Bodø/Glimt el apellido Berg ya es palabra santa: el abuelo (Harald) está catalogado entre los mejores de todos los tiempos en Noruega; el papá (Ørjan) se puso la camiseta de la selección 19 veces, y encima sus tíos Runar y Arild también fueron jugadores profesionales. Desde que agarró la cinta de capitán, Patrick no paró de dar vueltas olímpicas en Noruega, casi se metió en la final de la Europa League y dejó pagando a gigantes como el City e Inter en la Champions.

La leyenda absoluta en un pueblo de 50.000 habitantes; su abuelo, su padre y dos de sus tíos jugaron en ese mismo club

Nº 26 | Mediocampista | Cremonese (Italia) | 5 may. 1996

Thorsby es un animal en el medio que te va a raspar a cada dividida, a pesar de que la cara de buen tipo te diga lo contrario. Pero es en el vestuario donde realmente se sale de libreto: mientras que la camiseta número 2 de Noruega es de toda la vida para el lateral, Thorsby la pidió porque está obsesionado con frenar el cambio climático mundial. Su número hace referencia a la meta que se pusieron en el mundo para que las temperaturas no suban más de 2°C. Es un verdadero embajador ecológico en el continente y, de hecho, se va a todos los entrenamientos en bici o tren, esquivando a muerte subirse a aviones. Jugando en Heerenveen, no paró hasta que el club metió paneles solares en todo el techo de la cancha. Cuando le tiraron que Noruega iba a jugar su grupo mundialista repartido entre Nueva York y Boston, su respuesta fue espectacular: «Me viene joya, porque así no vamos a andar gastando nafta de avión para ir de un lado para otro». No se asusten si al micro que lleva a la selección a la cancha lo enchufan en vez de echarle nafta.

Fiel activista contra el cambio climático, usa la camiseta 2 por el objetivo mundial de reducir 2 grados la temperatura

Nº 27 | Mediocampista | Sassuolo (Italia) | 13 mar. 1999

Cualquier hincha noruego conoce a Thorstvedt porque es el hijo de Erik, un leyenda de los tres palos que levantó la FA Cup con el Tottenham y atajó en el Mundial de EE.UU. en el ’94. A Kristian no le sobraba el talento natural de chico y encima pegó el estirón tarde. Cuando sus amigos ya estampaban la firma en contratos profesionales, el pibe armó las valijas rumbo a Estados Unidos a seguir rompiéndose el lomo en la universidad y jugar al fútbol colegial allá. La cosa dio un vuelco total cuando su papá hizo un último intento y agarró el teléfono para ver si su viejo club (el Viking) lo dejaba probarse un ratito. Así empezó todo: a los dos años estaba jugando en la máxima categoría noruega, mojó 24 veces, levantó la Copa de Noruega, lo vendieron al Genk y debutó en la Mayor de la selección. «En mi puta vida imaginé que iba a llegar a ponerse la camiseta de Noruega, jamás», tiró su viejo hace un tiempo. Este invierno se toma un avión de vuelta a EE.UU… pero no para dar un examen de la facu, sino para defender la camiseta de su país.

Como no sabía jugar al fútbol se fue a la universidad a Estados Unidos; su padre tuvo que insistirle a un club para que le hicieran una prueba

Nº 28 | Mediocampista | Rangers (Escocia) | 2 may. 2002

El llamado de Aasgaard agarró a todo el mundo por sorpresa en las eliminatorias, ya que el flaco se crio enteramente en Inglaterra y nunca en su vida se había asomado por tierras noruegas. Con solo nueve añitos ya la descosía en la cantera del Liverpool tirando paredes con pibes como Curtis Jones. Por la parte de su viejo, el pasaporte noruego lo habilitó para jugar en la selección, aunque apenas puede balbucear un par de palabras en el idioma nórdico y prefiere siempre charlar en inglés. Aasgaard tiene una genética a pura música: el viejo es un violonchelista consagrado mundialmente; la mamá también la rompe con el violonchelo, y sus dos hermanos andan metidos de lleno en el jazz. Como hobby, el propio Thelo arma temas musicales cuando quiere bajarse un rato de la locura del fútbol. «Los admiro a muerte a mis viejos, los dos vivimos de lo mismo, porque siempre nos exigen rendir», tiró. «Si me toca ir a escuchar a mi viejo a un concierto, sé perfecto el cagazo que tiene con toda esa gente enfrente suyo».

Nació y se crio en Inglaterra; nunca pisó territorio noruego, no sabe hablar el idioma y prefiere el inglés

Thelo Aasgaard tras anotar cuatro goles ante Moldavia (AP)Thelo Aasgaard tras anotar cuatro goles ante Moldavia (AP)

Nº 7 | Mediocampista | RB Leipzig (Alemania) | 17 abr. 2005

Entre tantos tanques y pesos pesados, no hay ninguno que enloquezca a las tribunas noruegas del estadio Ullevaal como Antonio Nusa; apenas huele la pelota, se siente en el aire el griterío de la gente rogando para que le rompa la cadera a algún defensor, algo que casi siempre termina haciendo. Sus mejores pinceladas en la selección fueron un golazo infernal de local frente a Italia, e, insólitamente, repetir la obra maestra clavando la pelota al ángulo como visitante en el mismísimo San Siro. Con 17 añitos, blanqueó su gran inspiración: «De chico me la pasaba limando a la Play y a Youtube viendo todo de Neymar. Salía a la canchita de la cuadra a intentar robarle los trucos», recuerda. Es el bicho raro de los equipos porque la está rompiendo el triple con su camiseta nacional que con sus clubes. Arrancó hace poco en el Leipzig pero es obvio que en el Mundial lo van a ir a ver con lupa para una próxima venta millonaria a los grandes del continente.

Festejó dos golazos espectaculares contra Italia y confesó que le copió todas las gambetas a Neymar mirando sus videos en YouTube

Nº 19 | Mediocampista | Benfica (Portugal) | 1 jun. 2004

Desde que tenía apenas 13 añitos, Schjelderup ya tenía dibujado todo el plan para su futuro, avisando a los cuatro vientos que se las iba a picar de Noruega cuando cumpliera 16. La sentencia para sus viejos fue al hueso: «Ustedes de acá no se mueven». Explicando semejante frialdad, el extremo contaba: «Era una locura hacerlos sacrificar sus vidas y laburos de toda la vida acá en Bodø solo para acompañarme en mis mambos». Rápidamente, todo gigante de Europa tenía anotado su apellido. Lo probaron hasta cuatro veces en el Ajax y el PSV, pisó las instalaciones del Barcelona, Liverpool y el Bayern, pero al final se la jugó por el humilde (pero sacador de figuras) Nordsjælland danés… y claro, lo hizo justo a los 16. Hoy ya está consolidado en el Benfica y se mandó un partido bestial con un doblete que acribilló al Real Madrid, dejando en claro en ese histórico 4-2 que el Mundial 2026 le calza justito para ser la vitrina final a los ojos del mundo.

«Ustedes acá no se meten», le gritó a sus propios padres tras anunciarles a los 13 años que se iba de la casa

Nº 24 | Delantero | Bodø/Glimt (Noruega) | 12 oct. 1999

Si alguien conoce de la calidad de Hauge, es el mismísimo «Cholo» Simeone: «Es, lejos, el que más mueve los hilos en su equipo», tiró en la previa de un choque por Champions contra el Glimt este invierno. Al cerrarse la fase de liguilla en la Champions 2025-26, los números ponían al noruego entre la crema de Europa, codeándose en el top de goleadores junto con tres monstruos y nada más: Kylian Mbappé, Harry Kane y Erling Haaland. Volvió al club donde la descosió tras haber patinado fiero en el Milan y comerse unos sapos bárbaros con la camiseta del Eintracht Frankfurt; claramente necesitaba los aires del norte de nuevo. En Italia, lo cagaban a pedos los veteranos. Se acuerda patente de Zlatan Ibrahimovic: «Caimos a un entrenamiento de gorrita y Zlatan me frenó en seco. ‘Pibe, decime la verdad: ¿vos acá venís a meter goles o viniste a hacer una pasantía amasando pizzas?’, me retrucó. Un grande el tipo, me cagué de risa», le confesó a la CBS.

Sus números de goles se equipararon con los de Mbappé, y contó que Zlatan Ibrahimovic «lo bajó los humos» cuando compartieron plantel

Delanteros

Nº 11 | Delantero | Manchester City (Inglaterra) | 21 jul. 2000

Es un cuento surrealista que el mejor 9 rompe-redes del momento haya salido de un pueblito minúsculo y casi perdido llamado Bryne. ¿Es la perseverancia y sudor vikingo que tienen en las venas esa gente de campo? ¿Fueron esos años eternos pateando adentro del gimnasio calefaccionado que les armó el pueblo, porque salir al patio era imposible seis meses al año? Por ahí es la leche cruda directo de las vacas de su ciudad. Capaz es el hecho de ser un enfermo del fútbol que se devoró miles de videos para imitar los piques furiosos de Jamie Vardy rompiendo la línea del offside. Y ni hablar de sus raíces genéticas: una madre atleta en heptatlón, más un padre que pisó y laburó la mismísima Premier League inglesa. Lo cierto es que, con cada pepa, con cada hat-trick que clava (haciendo que los récord mundiales parezcan de papel), es innegable que estamos presenciando a un extraterrestre como muy pocos van a cruzarse otra vez en sus vidas.

Una máquina letal absoluta, creció encerrado en gimnasios bajo cero donde se la pasaba copiando los piques de Jamie Vardy

Erling Haaland en la victoria ante Estonia (REUTERS)Erling Haaland en la victoria ante Estonia (REUTERS)

Nº 22 | Delantero | Atlético Madrid (España) | 5 dic. 1995

En sus primeros años, se pensaba que Sørloth era el típico «goleador de paso» que nunca lograba asentarse. De hecho, a los 25 años el loco ya tenía millas acumuladas en Noruega, Dinamarca, Holanda, Inglaterra, Bélgica, Turquía y Alemania. Ni el más optimista habría apostado que este tanque gigantón –bautizado «El Rey del Norte» por los locos fanáticos del Trabzonspor turco– iba a encontrar su lugar en el mundo en la siempre difícil y técnica liga de España. Pegó el estirón jugando rodeado del mago David Silva, de Mikel Merino y de Isak en la Real Sociedad. Su viejo (Gøran) se puso la camiseta de la selección allá por el Mundial de yanquilandia ’94 y en Noruega era conocido por ser «el 9 que mejor la pisa con la marca respirándole en la nuca». Alexander capaz que la pelea mejor de frente para meter los piques al vacío. Recién salido de un torneo fenomenal rompiendo arcos en el Atlético, se transformó en la sombra en los libros del «Androide» Haaland. A este paso, va a terminar empardándolo en la lista de máximos artilleros del país, habiéndose dejado atrás a próceres históricos como el legendario Ole Gunnar Solskjær, Tore André Flo o John Carew.

Un nómade que se cansó de ser de «goleador de paso»; en su momento las hinchadas turcas lo bautizaron como «El Rey del Norte»

Alexander Sørloth, goleador del Atleti esta temporada (EFE)Alexander Sørloth, goleador del Atleti esta temporada (EFE)

Nº 23 | Delantero | Crystal Palace (Inglaterra) | 6 feb. 2000

Si metemos reversa hasta el 2017, nos encontramos con un pibe gigante de un pueblucho de Halden armando el equipaje con rumbo a Italia, después de que los ojeadores del AC Milan lograran ubicarlo para foguearse en el plantel Primavera del Rossonero. ¿Adiviná quién andaba agarrando el pizarrón? Gennaro Gattuso. Aunque Jørgen la descosió con goles y buenas rachas, el club italiano tacañeó y no quiso poner la platita para comprarlo definitivamente. Damos un salto a 8 años para adelante, un partidazo en San Siro… los italianos de las plateas bajándose las persianas de bronca viendo cómo Strand Larsen, que se volvió un animal en la Premier League inglesa, se va derechito al arco picando a full, dejando humillado al arquero con un disparo fenomenal. Ese bombazo icónico, que terminó en una paliza inolvidable de 4-1 para Noruega, dolió en el ego de Italia y, sí, su DT en el banco tano… no era otro que Gennaro Gattuso. Pinta para ser titularísimo en casi cualquier otro país del mundo, pero hoy come banco ante los astros que tiene Solbakken; igual él anda feliz de la vida. «Tenerlo a Haaland compitiendo en el puesto alivia todo porque sabemos que el animal te asegura el resultado, es un fuera de serie absoluto», cuenta la rueda de auxilio noruega.

Un viejo y tacaño préstamo frustrado a Italia lo alejó de la gloria, solo para volver 8 años después a vacunarlos de local

Biografías escritas por Simen Stamsø-Møller y Vegard Bjelland para TV 2 Norway. Especial coordinado por The Guardian.

source