Los altibajos que tuvo Deportivo Madryn en la primera parte del año no le permitieron al Aurinegro estar en una posición más alta en la tabla. Es que, pese al muy mal arranque que tuvo el equipo, los del Sur lograron acomodarse y hoy se encuentran en la quinta posición. De no ser por esos pocos tropezones a lo largo de la primera rueda, quizás podría estar haciéndole frente a Morón y a Ferro en la punta. Y en el afán de seguir por este camino pero solidificando la defensa, la CD incorporó a un nombre con trayectoria en el fútbol argentino: Claudio Corvalán.
No resulta ya una situación atípica que Deportivo Madryn incorpore jugadores de renombre. Lo hizo a principios de temporada con las incorporaciones de Mauricio Cuero y Marcelo Meli, cuando cambió a Cristian Díaz por Luis García en la dirección técnica o ahora, donde se quedó con un defensor polifuncional que es símbolo de un club de Primera División. Los patagónicos no están para cosas chiquitas este año…
Presencia en la máxima categoría
El Mugre debutó profesionalmente en el Nacional con Quilmes. Sus primeras apariciones llegaron en 2008/09, se asentó en Primera la temporada siguiente y rápidamente logró el ascenso a la máxima categoría. Ese mismo año el equipo volvería a descender, pero un año más tarde lograría, por segunda vez consecutiva, una promoción. El buen nivel en el Cervecero le permitió llegar a un grande: Racing.
En la Academia permaneció durante dos temporadas y disputó más de 50 partidos. Su estadía fue más bien corta y migró a Rosario, donde Newell’s le abrió sus puertas, pero allí Corvalán no logró sostenerse. Para agarrar ritmo, desembarcó en Sarandí en 2015 y no se fue hasta 201 8. En Arsenal jugó 80 partidos, estuvo presente en la Copa Sudamericana y hasta se dio el lujo de hacer un gol, frente a Juan Aurich. Y su siguiente destino sería el club que terminaría convirtiéndose en su casa: Unión de Santa Fe.
En el Tatengue se convirtió en un referente. Como central o como lateral izquierdo. No por nada terminó portando la cinta de capitán. Acumuló 221 encuentros y marcó tres goles (uno a Boca, en Santa Fe). El Mugre decidió salir de la zona de confort y bajará al barro de la Primera Nacional para guiar a Madryn hasta el objetivo del club: el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino, lugar donde el defensor supo estar.






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