noviembre 2, 2026

Fm Amiga – Hersilia

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Ramírez ya no está a la altura del superclásico

En algún momento, Nicolás Ramírez parecía poco menos que el único calificado para un Súper. Con el tiempo, se volvió inseguro, dependiente de que le resuelva las cosas el VAR e inclinado a acatarlo más que a decidir él. El clásico se le fue de control, los jugadores no lo respetaron y fue ambiguo en la disciplina, más riguroso con River que con Boca.

Expulsión de Martínez Quarta. Merentiel corrió como 9 a buscar un pase de Ascacibar y le ganó la posición al central de River, que directamente lo tomó del cuerpo, en un tackle. Se cumplen las cuatro condiciones como para considerarla ocasión manifiesta de gol (iba en dirección al arco, ningún defensor llegaba, la pelota le quedaba fácil para controlarla y estaba cerca del área). Es roja, pero Ramírezno ve ni foul, parece temeroso de cobrar algo. No lo ayuda el asistente Del Yesso, con buena visión de la acción. Silvo Trucco lo llama desde el VAR, lo que parecía esperar Ramírez. Allí cobra el tiro libre y echa bien a MQ. El juego se reanuda tras 5’.

Agarrones y la vara del VAR. En el gol que definió el partido, Di Lollo y Rivero forcejean. Hay un momento en que el de Boca lo tironea ligeramente, pero cabecea porque está con la vista fija en la pelota mientras intenta zafarse, en tanto el de River, en su único afán de no dejarlo intervenir, casi ni ve dónde cae el centro. Ambos están al borde de la infracción y no es claro que la cometa alguno. Pero a los 28’ del segundo tiempo, en un córner desde la izquierda, Di Lollo toma ahora a Otamendi. Parece que los dos se sujetan, pero Ota se zafa y Di Lollo lo persigue tomándolo de la remera y estirándosela visiblemente. Como Ota se deja caer en seguida, se dificulta calcular el efecto de la sujeción, que es a pocos pasos de donde Ramírez está mirando y les grita. El juez no cobra nada y a Trucco, otras veces tan atento a buscar minucias cuando está en el VAR, le parece que no hay motivo para pasarle la imagen al juez principal, que es lo que debió haber hecho.

El lateral de Boca fue amonestado y River pidió la expulsión por este planchazo. Fuente ESPN.

En estas jugadas nadie tiene claro cuándo se sanciona , por qué a veces sí y a veces no, por qué a veces no es nada, otras es foul de ataque y otras (muy pocas), penal. Es la discrecionalidad de los árbitros y, sobre todo, de los VAR. La cobran cuando quieren ellos. Ycuando no quieren, no la cobran.

Segunda amarilla a Paredes. River, con uno menos, también le comía la cabeza a Ramírez buscando que igualara, y a los 27’del ST Paredes,ya amonestado, le hizo falta a Galván;fue lejos del arco, sin implicancias mayores, y pareció más una imprudencia por llegar tarde que juego brusco. Tal vez el pie muy levantado la hizo parecer peor, y con el rigor que aplicaría luego a Montiel, pudo haber sacado segunda amarilla y roja. Discutible.

También pidieron segunda amarilla a Velasco (la primera, 22’ST, había sido exagerada) cuando cayó a la carrera tras cruzarse con Rivero, que no lo tocó. Tampoco fue una simulación grosera.

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